Residuos informáticos no peligrosos: retirada y reciclaje
Es el grueso de cualquier renovación: los ordenadores que se sustituyen, las pantallas planas, los servidores que salieron de la sala, las impresoras, el cableado y los teclados. Material que no requiere el tratamiento especial de los residuos peligrosos, pero que tampoco puede acabar en un contenedor de la calle.
Organizamos la retirada con un gestor autorizado y le entregamos el justificante de tratamiento. Y antes de que nada salga de su oficina, borramos los discos y le damos el certificado.
Qué retiramos aquí
- Ordenadores de sobremesa, portátiles y estaciones de trabajo.
- Servidores, cabinas de almacenamiento y racks.
- Pantallas planas (las de tubo van por el otro circuito).
- Impresoras y multifunción, sin el tóner, que se separa.
- Electrónica de red: conmutadores, routers, puntos de acceso, cortafuegos.
- Teclados, ratones, altavoces, cámaras y demás periféricos.
- Cableado de red y de alimentación, que suele aparecer por cajas enteras.
Lo importante sigue siendo el disco
Que el residuo no sea peligroso para el medio ambiente no significa que no lo sea para su empresa. Estos equipos son precisamente los que llevan la información dentro: los ordenadores de la plantilla, el servidor de archivos, el portátil de dirección.
Por eso el orden no cambia. Primero el borrado seguro, en sus instalaciones y con certificado que recoge los números de serie de los discos tratados. Después la retirada. Un equipo que sale sin borrar es una fuga de datos en marcha, aunque nadie se entere hasta mucho después.
Los discos averiados que no admiten borrado se destruyen físicamente, y esa destrucción también queda documentada.
Reciclar no es tirar
Un ordenador que entra en el circuito correcto se desmonta y se separa en materiales: metales, plásticos, placas y vidrio. Buena parte se recupera y vuelve a la cadena productiva, y solo una fracción pequeña acaba como residuo final.
Es un argumento que cada vez pesa más, y no solo por convicción: si su empresa reporta indicadores ambientales, trabaja para la Administración o responde a cuestionarios de proveedores de clientes grandes, este es un dato que le van a pedir por escrito. El justificante de tratamiento sirve exactamente para eso.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta?
Se presupuesta según el volumen y la ubicación. Hacemos un inventario previo sin coste y de ahí sale la cifra. Retirar diez equipos de una oficina en Madrid y vaciar un almacén con doscientos no admiten el mismo precio.
¿Y si los equipos todavía funcionan?
Entonces quizá no deberían ser residuo todavía. Un parque de tres o cuatro años puede tener valor residual y merece la pena valorarlo antes de destruirlo. Se lo decimos si vemos que es el caso; el borrado seguro se hace igual, porque el equipo va a cambiar de manos.
¿Tengo que llevarlo yo a algún sitio?
No. La recogida se hace en sus instalaciones, en el día que acordemos.
¿Hace falta que sean equipos comprados a vosotros?
No. Retiramos cualquier material, venga de donde venga y sea de la marca que sea.
¿Cuántos equipos hacen falta como mínimo?
No hay un mínimo rígido, pero por debajo de cierto volumen el desplazamiento pesa mucho en el precio. Si son pocos, lo habitual es aprovechar una visita ya prevista o esperar a la siguiente renovación.
¿Cuántos equipos tiene parados?
Díganos aproximadamente cuántos son y dónde están, y le pasamos presupuesto de la retirada con el borrado certificado incluido. Llámenos al 911 599 883 o escríbanos desde el formulario de contacto.
Forma parte de nuestra gestión de residuos informáticos, y suele coincidir con una renovación de equipos.