Ciberseguridad

Firewall Fortinet FortiGate: implantación y gestión

FortiGate es el cortafuegos que más instalamos cuando una empresa necesita algo más que filtrar puertos: inspección del tráfico, control de aplicaciones, VPN para varias sedes y una consola desde la que ver qué está pasando de verdad en la red. No lo vendemos y lo dejamos ahí. Lo dimensionamos, lo configuramos, revisamos las reglas periódicamente y nos ocupamos de que el firmware y las suscripciones estén al día, que es donde suele fallar todo.

Por qué FortiGate y no otro

Por motivos concretos, y ninguno es que sea «el mejor»:

Dicho esto, no siempre es la respuesta. Si lo que hace falta es un cortafuegos sin licencias recurrentes, la conversación va por otro lado y probablemente acabe en OPNsense.

  • Relación entre lo que cuesta y lo que rinde. En los modelos de entrada y gama media, el rendimiento con la inspección activada es notablemente mejor que el de equipos de precio similar. Y ese matiz importa: casi todos los cortafuegos rinden bien con todo apagado.
  • Una sola consola para varias sedes. Si la empresa tiene delegaciones, poder gestionar todos los equipos y los túneles entre ellos desde un mismo sitio ahorra muchísimo tiempo de administración.
  • Ecosistema coherente. El cortafuegos, los puntos de acceso wifi y los conmutadores se gestionan desde el mismo interfaz. Para una pyme sin departamento de redes, eso es la diferencia entre tener control y depender de alguien cada vez que hay que cambiar algo.
  • Hace muchas cosas en una sola caja. Cortafuegos, VPN, filtrado web, inspección de tráfico y control de aplicaciones. Para una pyme, evitar cuatro equipos distintos vale dinero y vale tiempo.
  • Los registros son legibles. Cuando hay un incidente, poder reconstruir qué pasó y cuándo marca la diferencia entre resolverlo y suponer.

Las suscripciones, explicadas sin marketing

Aquí es donde más sorpresas se llevan las empresas, así que conviene decirlo claro. El equipo se compra una vez, pero las funciones de seguridad van por suscripción y caducan.

Sin suscripción activa, el aparato sigue encendido y sigue filtrando por reglas, pero deja de recibir las firmas que le permiten reconocer amenazas nuevas. En la práctica, un FortiGate con la licencia vencida es un router con reglas: no está roto, pero ya no hace aquello por lo que se compró.

Lo que hacemos es sencillo y evita el susto: le avisamos con antelación de cuándo vence, le decimos qué renovar de verdad y qué no según lo que use, y no dejamos que expire por olvido. Para el modelo más habitual en pymes hay más detalle en nuestra ficha del FortiGate-60F y sus servicios FortiGuard.

Qué incluye nuestro trabajo

  • Dimensionado. Elegir modelo según usuarios, ancho de banda contratado y si hay sedes o teletrabajo. Sobredimensionar es tirar dinero; quedarse corto se paga en lentitud y acaba en la peor decisión posible, que es apagar la inspección para que «vaya más rápido».
  • Segmentación de la red. Separar servidores, puestos, wifi de invitados, cámaras e impresoras. Es la medida que más limita el daño de un incidente y la que casi nunca está hecha.
  • VPN de sede y de usuario. Túneles entre delegaciones y acceso remoto con doble factor, para dejar de publicar servicios directamente en internet.
  • Revisión periódica de reglas. Toda configuración acumula reglas temporales que nadie retira. Se repasan y se limpia lo que ya no hace falta.
  • Firmware al día, en ventana acordada y con la configuración respaldada antes de tocar nada.
  • Registros hacia nuestra monitorización, para que lo que ve el cortafuegos se cruce con lo que ocurre dentro de los equipos.

Preguntas frecuentes

¿Hay que cortar el servicio para instalarlo?

El cambio en sí son minutos y se hace fuera de horario. Lo que lleva tiempo es la preparación previa, que se hace con la red funcionando: se replica la configuración, se prueba y se deja definida la marcha atrás por si algo no encaja.

¿Sirve si ya tengo uno de otra marca?

Sí, y no siempre recomendamos cambiarlo. Si el equipo actual da el rendimiento necesario y sigue recibiendo soporte del fabricante, muchas veces lo sensato es configurarlo bien y mantenerlo. También trabajamos con SonicWall, WatchGuard, Zyxel y pfSense.

¿Puedo gestionarlo yo?

Puede, y hay clientes que lo hacen. Le dejamos la documentación y los accesos. Nuestra experiencia es que el problema no es la instalación sino el mantenimiento: los equipos que se abandonan acumulan reglas viejas y firmware sin actualizar, y ahí se pierde la protección.

¿Y si el equipo falla?

Depende de lo crítico que sea su negocio. Desde tener la configuración respaldada para restaurarla en un equipo nuevo en cuestión de horas, hasta una pareja en alta disponibilidad donde la caída de uno no se nota. Es una decisión de cuánto tiempo puede estar sin internet, y conviene tomarla antes y no el día que pasa.

¿Se puede aprovechar el que ya tengo?

A menudo sí. Muchos FortiGate instalados están infrautilizados y funcionando todavía con la configuración inicial del día que se puso. Revisarlo y reconfigurarlo suele salir mucho más barato que sustituirlo.

¿Sustituye al antivirus?

No. El cortafuegos vigila la frontera y el antivirus o EDR vigila cada equipo. Un portátil que se infecta en casa y vuelve a la oficina entra por dentro, donde el perímetro ya no llega.

Veamos qué necesita de verdad

Con saber cuántos sois, qué línea tenéis contratada y si hay sedes o teletrabajo, le decimos qué modelo tiene sentido y qué suscripciones merecen la pena en su caso. Llámenos al 911 599 883 o escríbanos desde el formulario de contacto.

Forma parte de nuestro servicio de firewall y seguridad perimetral.

Hablemos de lo que necesita su empresa

Cuéntenos qué tiene montado y qué le está dando problemas. En una conversación corta se ve por dónde empezar.