Servidores y virtualización para empresas

El servidor es la pieza que, cuando falla, para la empresa entera. No el correo, no un portátil: el servidor. Por eso la conversación importante no es qué máquina comprar, sino qué pasa el día que se rompa y cuánto tiempo puede permitirse estar parado.

Implantamos y gestionamos servidores físicos y virtualizados, en su oficina, en centro de datos o en la nube, según lo que a cada empresa le convenga.

Por qué virtualizar

Un servidor sin virtualizar es una máquina con un sistema operativo pegado a su hardware. Si el hardware muere, hay que reinstalar todo desde cero y confiar en que las copias estén bien: son días, no horas.

Virtualizado, ese mismo sistema es un fichero. Se mueve a otra máquina, se levanta en minutos, se clona para hacer pruebas sin tocar el original y se le hace copia completa —sistema, aplicaciones y datos— en lugar de solo los datos. La diferencia entre reinstalar y arrancar una copia es la diferencia entre una semana mala y una tarde incómoda.

Además permite separar servicios que hoy conviven en la misma máquina: el servidor de archivos, la aplicación de gestión y la base de datos dejan de estorbarse y de caer juntos.

Con qué trabajamos

  • Proxmox. Plataforma de virtualización de código abierto, sin licencias por socket ni por máquina virtual. Para muchas empresas medianas hace exactamente lo mismo que las alternativas comerciales por una fracción del coste, y desde los cambios de licenciamiento del sector es la opción que más estamos implantando.
  • VMware. El estándar durante años y lo que encontramos instalado en buena parte de los clientes que llegan con infraestructura ya montada. Lo gestionamos y, cuando toca renovar, ponemos los números encima de la mesa para decidir si compensa seguir.
  • Hyper-V. Encaja bien en empresas muy asentadas en el mundo Microsoft, porque el licenciamiento de Windows Server ya lo contempla y la gestión resulta familiar para quien viene de ahí.

No tenemos preferencia de fabricante: la elección depende de qué hay ya montado, de qué licencias existen y de cuánto puede estar parada esa empresa.

En su oficina o en la nube

Trabajamos de las dos formas, según el cliente. En la oficina cuando hay aplicaciones que exigen estar cerca de los datos, cuando el volumen de información hace que la nube salga cara o cuando la conectividad no da garantías. En la nube cuando interesa no tener hierro propio, crecer sin comprar máquinas o tener la infraestructura en otro sitio por motivos de continuidad.

Lo habitual acaba siendo una mezcla: los servidores donde tenga sentido y el correo y la ofimática en Microsoft 365.

Qué incluye la gestión

  • Dimensionado honesto. Ni una máquina que se ahoga en seis meses ni una sobredimensionada que se paga durante cinco años.
  • Alta disponibilidad cuando el negocio la justifica: varios nodos y almacenamiento compartido para que la caída de uno no pare nada.
  • Copias verificadas. A nivel de máquina virtual completa, con restauraciones probadas de verdad. Una copia que nunca se ha restaurado es una suposición.
  • Actualizaciones del hipervisor y de los sistemas invitados en ventana acordada, con la gestión de parches integrada.
  • Monitorización de disco, memoria, temperatura y estado de los discos físicos, para cambiar lo que va a fallar antes de que falle.

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena virtualizar si solo tengo un servidor?

Casi siempre sí, y es el caso más habitual. Aunque solo haya una máquina física, virtualizar lo que corre dentro le da copias completas, restauración rápida en hardware distinto y la posibilidad de separar servicios. El coste añadido es prácticamente nulo.

¿Se puede migrar sin parar la empresa?

Sí. Las migraciones se preparan con la máquina antigua todavía en marcha y el cambio se hace en una ventana corta, normalmente fuera de horario. Y siempre con marcha atrás definida: si algo no encaja, se vuelve.

¿Y si mi aplicación de gestión no está soportada?

Se consulta con el fabricante antes de mover nada. Es de las primeras cosas que comprobamos, porque encontrarse con eso a mitad de migración es exactamente lo que no debe pasar.

¿Qué pasa con las licencias de Windows Server?

Se revisan antes, porque virtualizar cambia cómo se cuentan. Es un punto donde muchas empresas están pagando de más o, peor, incumpliendo sin saberlo.

Hablemos de su infraestructura actual

Cuéntenos qué tiene hoy y cuánto tiempo podría estar parada su empresa si mañana muriera el servidor. De esa respuesta sale casi todo lo demás. Llámenos al 911 599 883 o escríbanos desde el formulario de contacto.

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