Ciberseguridad
Copias de seguridad para empresas: la regla 3-2-1
Hay una sola pregunta que separa a una empresa protegida de una que cree estarlo: ¿cuándo fue la última vez que restauró una copia para comprobar que funcionaba? Si la respuesta es «nunca» o «no lo sé», lo que tiene no son copias de seguridad, son suposiciones. Diseñamos, montamos y vigilamos el sistema de copias, y —esto es lo que de verdad importa— probamos las restauraciones.
Qué es la regla 3-2-1
Es la referencia de toda la industria y sigue vigente porque es sencilla de recordar y difícil de discutir:
La mayoría de las empresas que revisamos tienen el primer punto, van justas en el segundo y no cumplen el tercero. Y es el tercero el que decide si un ransomware es un mal fin de semana o el final de la empresa: el cifrado alcanza todo lo que esté conectado, incluido el disco de respaldo enchufado al servidor.
3 copias de los datos: el original y dos respaldos.
2 soportes distintos, para que un mismo fallo no se lleve las dos.
1 fuera de la empresa, porque un incendio, un robo o una inundación no distinguen entre el servidor y el disco que está a su lado.
Con qué lo montamos
Qué combinación toca depende del volumen de datos, de cuánto puede perder si algo falla y de cuánto tiempo puede estar parado. Esas dos cifras se acuerdan antes de elegir herramienta, no después.
- Acronis. Nuestra plataforma habitual para puestos y servidores, con el mismo agente que usamos para la gestión de parches. Permite hacer copia justo antes de un cambio delicado, que es la vuelta atrás más rápida que existe.
- Nakivo. Lo implantamos en muchos clientes para copias de máquinas virtuales, con frecuencias que pueden bajar a la hora. Encaja especialmente bien en entornos virtualizados con VMware o Hyper-V.
- NAS Synology. Como destino de copia en la propia empresa, con los discos en espejo para que el fallo de uno no se lleve el respaldo. El software Active Backup for Business cubre ordenadores, servidores, máquinas virtuales y Microsoft 365.
- Copia externa, en la nube o en un NAS situado en otra ubicación. Es el punto que casi nadie tiene y el que más veces hemos visto marcar la diferencia.
Microsoft 365 no lleva copia de seguridad
Es el malentendido más caro que nos encontramos, y está extendidísimo.
Microsoft garantiza que su servicio funcione, no que usted pueda recuperar lo que un empleado borró hace cuatro meses, ni el buzón de alguien que ya no está, ni los archivos que un cifrado alcanzó a través de la carpeta sincronizada. La papelera tiene un plazo, y cuando ese plazo pasa no hay a quién reclamar.
Por eso el correo, SharePoint, OneDrive y Teams entran en el sistema de copias como cualquier servidor. Si tiene su ofimática en Microsoft 365, esto le afecta hoy.
Replicar no es copiar
Otra confusión frecuente, y cara. Una réplica en tiempo real entre dos cabinas protege de que se caiga una máquina: si muere una, la otra sigue. Pero replica con la misma diligencia un borrado accidental o un cifrado por ransomware, y lo hace en segundos.
La copia de seguridad es lo que permite volver atrás en el tiempo, a ayer o a hace tres semanas. Son dos mecanismos distintos que resuelven problemas distintos, y una empresa que dependa de sus datos necesita los dos.
Restauraciones probadas, no supuestas
Una copia que nunca se ha restaurado tiene un valor desconocido. Hemos entrado en empresas donde el sistema llevaba meses marcando error todas las noches y nadie miraba el aviso, y en otras donde la copia se hacía perfectamente pero no incluía la base de datos que sostenía el negocio.
Nuestro trabajo incluye vigilar que la copia se ejecute y termine bien —forma parte de la monitorización— y hacer restauraciones de prueba periódicas. Es lo que convierte una suposición en una certeza.
Copias de seguridad para empresas en Madrid
Trabajamos sobre todo con empresas de Madrid y alrededores, y en copias de seguridad la cercanía deja de ser un detalle comercial para convertirse en algo bastante práctico.
Porque hay una parte que es física. Instalar y configurar el NAS en su oficina, comprobar que el equipo está donde debe —no en el mismo armario que el servidor, que es el error clásico— y llevarse una copia a otra ubicación. Todo eso lo hace alguien que se desplaza, no un panel de control.
Y porque el día malo cuenta el tiempo. Cuando hay que restaurar un servidor entero y la línea de internet no da para bajar cientos de gigas, la diferencia entre recuperar hoy o pasado mañana es que alguien pueda presentarse con la copia en la mano.
Si busca además quien lleve el resto de la informática, tenemos una página propia de mantenimiento informático en Madrid con los tiempos de respuesta y el modo de trabajo. Y si su empresa está fuera de Madrid, la parte remota funciona igual; lo que cambia es cómo se resuelve la copia externa, que lo vemos caso por caso.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que hacer copia?
Depende de cuánto trabajo puede permitirse perder. Si la respuesta es «un día», copia diaria; si es «una hora», copia horaria, que es perfectamente viable en entornos virtualizados. Es una decisión de negocio, no técnica.
¿Cuánto se tarda en restaurar?
De minutos a horas según qué haya que recuperar: no es lo mismo un archivo que un servidor entero. Ese tiempo se estima al diseñar el sistema, porque condiciona el diseño. Si necesita estar en marcha en una hora, hay que montarlo pensando en eso.
¿Sirve un disco USB conectado al servidor?
Como copia adicional, mejor que nada. Como única copia, no: está conectado, así que un ransomware lo cifra junto con el resto, y está en el mismo edificio.
¿Y la protección de datos?
Tener copias es una medida exigible, pero también lo es controlar dónde están y quién accede a ellas. Se aborda junto con el resto del cumplimiento normativo.
¿Se puede hacer sin parar la empresa?
Sí. Las copias se ejecutan en caliente y se programan fuera de las horas de más carga.
Hagamos la prueba incómoda
Elija un archivo cualquiera de hace tres semanas e intente recuperarlo. Si no puede, o no sabe quién podría, hablemos. Llámenos al 911 599 883 o escríbanos desde el formulario de contacto.
Forma parte de nuestra ciberseguridad gestionada.
Hablemos de lo que necesita su empresa
Cuéntenos qué tiene montado y qué le está dando problemas. En una conversación corta se ve por dónde empezar.